lunes, 9 de febrero de 2009

Nunca te quejes

Nunca te quejes de nadie ni de nada, porque fundamentalmente tú has hecho lo que querías en tu vida.

Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote.

El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala. De una manera u otra, es el resultado de tus actos y prueba de que tú siempre has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso, ni se lo cargues a otro; acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, así como la causa de tu futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo.

Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo, y tus problemas, sin eliminarlos, morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos; mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte, y dejarás de ser un títere de las circunstancias, porque tú mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas y respira la luz del amanecer.

Tú eres parte de la fuerza de tu vida, decídete y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte, porque la suerte es: el pretexto de los fracasados.

Pablo Neruda

viernes, 16 de enero de 2009

Adiós a los besos

En México tenemos multas por todo: por estacionarse en doble fila, por pasarse la luz roja del semáforo, por manejar con varios grados de alcohol encima y hasta por besarse en la vía pública. Sí, ahora resulta que en territorio guanajuatense aquellas parejas que derramen miel a la vista de todos podrían ser multadas hasta con 1,560 pesos o pasar un rato tras las rejas. Lo anterior por decreto del bando de policía y buen gobierno de la entidad. ¿Pues a quién más podría ocurrírsele tan brillante idea sino a algún político mexicano?

Entonces si usted pretende pasar un fin de semana o unas merecidas vacaciones en compañía de su pareja en la mismísima tierra natal de las momias más famosas del país, tiene dos opciones: llevar la cartera dispuesta para pagar la ridícula multa, o bien, irse mentalizado para disfrutar algunas horas en una cómoda celda. ¿Verdad que ningún paquete turístico le ofrece tanto por destilar amor en las banquetas?

Pero claro, las autoridades siempre piensan en la “buena moral” y eso de besarse en público les resulta incómodo y obsceno. Lo malo del caso es que el Callejón del Beso deberá ser clausurado e incluso se le tendrá que cambiar de nombre. Ya me imagino unas cintas amarillas acordonando sus balcones con la leyenda: CENSURADO POR DECRETO OFICIAL.

Sin embargo, tal vez no todo resulte tan malo. Puede ser que al prohibir besarse en público, los hoteles tengan mayor demanda y eso sí beneficiaría al ramo turístico. “Lo que usted no puede hacer allá afuera, aquí puede practicarlo cuantas veces quiera”, diría el eslogan de uno de ellos. “No pague multa, aquí por menos dinero lo prohibido es no besarse”, rezaría otro más.

¿Pues en qué piensan las autoridades? ¿Acaso besar a la pareja es considerado ya un delito? ¿Qué sigue… una multa de 30 días de salario mínimo a quien se tome de la mano o se abrace? A mi entender, este intento de ley padece de moralitis aguditis al grado extremo de dar risa. Y como la gente no se quedó callada respecto al tema, el alcalde de aquel lugar dijo que todo había sido mal interpretado y era un simple chascarrillo. Se me hace que el señor aún tiene la cruda decembrina porque no se ha dado cuenta que el día de los inocentes ya pasó.

Y yo planeaba invitar a una bella mujer a Guanajuato para declararle mi amor y bajarle la luna y las estrellas luego de una amena callejoneada cuya conclusión hubiera sido un beso en el callejón del mismo nombre… pero mejor no, el chistecito podría salirme muy caro. Ya ven, la política y una que otra estúpida norma social nos corta la inspiración y asesina todo intento de romanticismo.

Anuncio pues la subasta de una taza que adquirí hace siete años en Guanajuato cuyo dibujo hace referencia al Callejón del Beso. Ahora que estará prohibido usar la boca para otras cosas que no sea hablar, seguramente su valor se elevará estratosféricamente. El precio inicial es de 100 pesos… ¿quién da más?

Líos de (mini) faldas

Las minifaldas dieron nuevamente de qué hablar. Pero no fue en un desfile de modas al más puro estilo europeo y presumidas por mujeres talla cero dictadoras de la moda, ni tampoco en un antro cuyos pasillos fueron improvisados como pasarela. Resulta que nuevamente la Iglesia católica, a través de algunos de sus representantes terrestres enfundados en sotana, acusó a la mujer de ser la principal responsable por los ataques sexuales recibidos gracias a su “provocadora” forma de vestir.

¿Ya ven? ¿Quién las manda a vestirse así? ¿Acaso no ven que el pudor y el recato es lo de hoy? Nada les cuesta ponerse faldas que lleguen a los tobillos y blusas de mangas extra largas con cuello de tortuga. Sólo así los hombres no voltearán a verlas y mucho menos pensarán en acosarlas.

¿No habrá otros asuntos más importantes por resolver en terrenos religiosos? Para no ir más lejos, tenemos el caso de pederastas que seguramente fueron “provocados” por la playera de Mickey Mouse, el pantalón marca Baby Crazy y los tenis Bubbleggumers de los niños para cometer sus patéticas travesuras. Seguramente los infantes fueron los culpables por tener semejantes prendas, y más aún, acusemos a sus padres por comprárselas.

Pero no hay que ser tan alarmistas. El Episcopado Mexicano reconoció en 2007 únicamente 50 casos de este tipo. Para los miles de religiosos del país, la cifra sólo pone en evidencia una que otra “aventurilla envuelta en líos de sotanas”. Digo, cualquiera tiene un desliz. Pero si volteamos a las cifras proporcionadas por la organización civil Departamento de Investigaciones de Abusos Religiosos de México, vemos que alrededor del 30% de los 19 mil curas mexicanos han caído en la tentación (para entendernos en términos religiosos), es decir, un poco más de 5 mil casos… entonces sí hay que ser alarmistas.

Al respecto, dos casos para el anecdotario: en San Luis Potosí, y luego de cuatro meses de haber hecho sus votos sacerdotales, un padre fue acusado de violar a una niña de 14 años (vaya forma de estrenar su nuevo puesto), y cuando los cargos estaban en su contra “salió de vacaciones” una semana… ¿no que el que nada debe nada teme?; y el segundo, ubicado en Veracruz, trata de la Madre Martha, quien presuntamente llevaba niños al sacerdote para hacer de las suyas, pero además lo extraordinario es que la identificada bajo el nombre de María Guadalupe Zaragoza era una maestra fallecida hace nueve años.

Ya me espanté. Ahora resulta que los votos sacerdotales no se estrenan con una misa y rezando, sino con actos más privados y lujuriosos, y peor aún, no sabía que los muertos regresaban del más allá para conseguir niños a los padrecitos y así mostrarles el camino del mal. Más bien creo que lo primero, por la bajeza del acto en sí, no tiene nombre, pero lo segundo se llama delito de robo de identidad... ¿qué es más reprobable?

Y unos acusando a las minifaldas de traición sexual. Habría que ver si un violador se guía exclusivamente por un trozo de tela arremangado o le da lo mismo unos jeans o unos pants, un suéter o un abrigo. ¿Acaso vestir de manera “recatada” asegurará a una mujer no ser víctima de un acoso de esta magnitud? ¿Por qué adjetivarlas de villanas cuando han sido las víctimas durante años?

Veo entonces que los 10 mandamientos ya se quedaron tan cortos como la prenda de vestir que hoy está sentada en el banquillo de los acusados (con todo y su portadora). Si Eva puso el ejemplo, ¿ahora resulta que siempre no? Por eso he de decir: para mí, las minifaldas no son objeto de discusión, sino más bien de admiración.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Ratas de dos patas

El pasado 11 de diciembre puse en este espacio un post basado en el editorial de El Universal donde se hacía mención de los exorbitantes sueldos de los diputados mexicanos. Ese día prometí escribir sobre asuntos más amenos porque es época navideña, cuando todo mundo sonríe (o al menos lo intenta), excepto los pavos que caen en extrema depresión. Ya hasta pensaba escribir mi carta a los Reyes Magos y tapizar mi casa de adornos… pero no. Otra de políticos acabó con mis buenas intenciones literarias. Ni modo, en este país esos temas terminan por provocar diarrea o carcajadas para luego mentar madres al por mayor.

Las líneas universales de hoy dicen: “Los 32 gobernadores de este país recibirán más de 8 millones 500 mil pesos por aguinaldo y sueldo, el equivalente al ingreso de unas 3 mil 700 personas que ganan el salario mínimo. Los diputados de Coahuila se llevarán a su casa, cada uno, 500 mil pesos, más que el gobernador de su estado y los legisladores federales”. ¿Le sigo? ¿Verdad que no es nada gracioso ver a tipos llenándose los bolsillos de esa manera mientras otros miles se truenan los dedos sin saber si su familia comerá mañana?

Explíquenme entonces cómo se supone que funciona la política mexicana. Según sé, cada determinado tiempo unos señores de saco y corbata fingen sonrisas frente a millones de personas para ganarse su simpatía, les hacen promesas tan falsas como un billete de 3 pesos y muchos caen (obligados por la necesidad), después gastan millones en publicidad contaminante cuyo destino es un lugar que debería ser su origen: la basura, y finalmente entra en acción el teatro electoral con la moral que nos dicta acudir a las urnas para elegir a nuestros gobernantes… el resultado: las mismas patrañas enfundadas en distintos nombres y colores partidistas.

En mi diccionario de los peores adjetivos no encontré uno para calificar a estos raterazos y los rebautizara a partir de hoy. Lo peor del caso es que los únicos capaces de mover la ley para hacer menos escandaloso el asunto son ellos mismos. ¿Qué curioso verdad? Deberíamos confiar en su honestidad y ética profesional para lograrlo (¿me escuché muy iluso e inocente?).

¡Pero viva nuestra democracia! Para eso hay que votar y sentirnos orgullosos de nuestros representantes. No cualquiera roba tan “constitucionalmente” como ellos, además en la tele salen muy elegantes y con discursos tan sublimes que cuando los veo hasta me dan ganas de llorar. Perdón, ya debrayé un poco, seguramente la comida me hizo daño.

En fin, sigamos admirando y solapando a estos seres de nuestra entrañable y muy querida política mexicana. Yo creía que las ratas de dos patas existían sólo en las canciones de Paquita la del Barrio, pero semejante rola seguramente está basada en historias verdaderas. Neta, qué duro es crecer. Con el tiempo dejas de creer en muchas cosas: Santa Clos, la selección de futbol, la televisión, Superman, los horóscopos del TV y Novelas, y hasta en los políticos. Habrá que inventarse nuevos héroes o por lo menos alguien en quién confiar.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Viernes por la noche, aquí

Algunos detestan la soledad, tal vez porque hace reflexionar y pocos lo desean realmente. Hoy, bajo esta noche de viernes, me encuentro instalado en esa sintonía personal, aunque hasta ahora el saldo no es del todo negativo. Hace meses había buscado algún día que me hiciera escapar de la rutina e irme lejos, adonde fuera, únicamente conmigo mismo y la mejor de las intenciones para exorcizar cuanto mal me aquejaba. Pero las semanas pasaban y aquí seguía, estacionado en la misma intención y casi con raíces atadas a mis pies.

Curiosidades del destino: tanto intenté huir que nunca lo logré, y hoy todos se han ido de casa menos yo. Con volumen tenue escucho canciones dignas del mejor cortón de venas, pero no hacen mella en mis sentidos. Quizá sea inmunidad o simple resignación, no lo sé y tampoco quiero averiguarlo. Hace un par de horas recorrí el circuito universitario en bicicleta y era el único mortal rondando por ahí, en medio de la oscuridad. Se supone que salí para no encontrarme conmigo mismo y aún así no pude lograrlo. Segundo intento fallido.

Página 27 del mismo libro repasado por cuarta vez: “¿de qué sirve pasarse toda la noche huyendo de ti mismo si, al final, consigues darte alcance en tu propio domicilio?”... Beigbeder me caía bien, pero ya no me hace tanta gracia... Página 55: “la vida siempre se las apaña para complicarlo todo, ¿o somos nosotros los que nos buscamos las complicaciones?”. Suficiente. He decidido cerrar el texto. Soledad o reflexión, habrá que escoger una a la vez, porque ambas son como mezclar tequila y vodka en la misma borrachera.

Pero decía que el saldo no es del todo negativo. Ya no me asalta la ansiedad puberta de los fines de semana para amanecer en cualquier lugar que no sea en casa y junto a personas conocidas de una sola noche. ¿Sobriedad a los 28 o vejez antes de los 30? Tampoco deseo ahondar en ese asunto. La reflexión me persigue pero yo seré más rápido que ella.

Tengo sueño. Al menos el ejercicio sirvió para relajarme. El celular ha enmudecido, los vecinos también. Por hoy no seré el escandaloso cotidiano para evitar que los fusibles de mi casa terminen fuera de su lugar y en manos de otros. Todo está en calma, incluso yo. Sin embargo, y para no variar respecto al tema de este post, el tema 14 del mismo CD nuevamente me hace reflexionar: “si decides verte bien pórtate mal, y de portarte mal, avísame”.

Dicen que la noche se inventó para dormir, pero puede haber excepciones... averiguaré si esta premisa es verdad o no. Ahuyentaré un rato el sueño, tal vez al perderlo gane algo.

jueves, 11 de diciembre de 2008

¿Cuál crisis?

Copiaré textualmente tres párrafos tomados del editorial publicado hoy en El Universal on line, después pasaré a dar mi punto de vista. Chéquense nomás:

Los diputados federales ganan, cada uno, 152 mil pesos al mes, 79 mil pesos al año en medicinas y consultas particulares y 4 mil 500 pesos de “ayuda” para su cena de Navidad. ¿Le parece mucho? A ellos no, por eso van a pagar con dinero de usted, contribuyente, los 38 mil pesos que se les descuentan de impuestos por su aguinaldo de 101 mil pesos. Aunque sea increíble, son esos “representantes populares” quienes aprueban los impuestos de todos, asignan dinero público a las instituciones del Estado y dicen “México manda” en spots de televisión.

Tendrán el próximo año 570 millones de pesos para viáticos, telefonía, viajes, entre otros “servicios oficiales”; un seguro médico de gastos mayores por casi 30 millones de pesos; más de 100 millones de pesos para “gastos de difusión e información de mensajes y actividades legislativas”; 8 millones de pesos para vehículos y equipo de transporte; y 90 millones de pesos para que los diputados de la siguiente Legislatura remodelen una vez más sus oficinas a gusto de sus coordinadores parlamentarios.

Ya desde antes los diputados se apartaban de la realidad nacional. Además de los sueldos, prestaciones y gratificaciones que reciben mes con mes, los legisladores accedieron a préstamos personales provenientes del dinero público. Los préstamos concedidos tienen una tasa de interés de apenas 3% anual, muy por debajo del 40% o 50% que cobra la banca comercial a los ciudadanos comunes, víctimas del sistema bancario más caro de América Latina. ¿Y los intereses que generan esos préstamos? También se reparten entre los diputados.

Y la opinión personal dice… ¡Qué bonita es la política de mi país! ¿Apoco no? Deberíamos estar orgullosos de estos representantes de primer mundo que manejan los hilos de nuestro mexicanísimo tercer mundo. Más humildes no pudieron salir. Pero eso sí, a la hora de los votos andan de lambiscones y una vez llegado el hueso les roban y dan la espalda a la gente que confió en ellos.

No concibo el momento económico actual con miles de despidos laborales mientras estos distinguidos personajes se llenan los bolsillos a costa de los ciudadanos. Hace un par de días escuchaba en la radio que un chavo de 17 años vendía discos pirata para procurarse sus estudios —según dijo— y lo tacharon de infractor a la ley, ya hasta querían entambarlo. Entonces me pregunto: ¿quién es más delincuente? Pongamos todo en su justa dimensión. Si a un tipo que se gana 40 pesos por mover CD's copiados se lo quieren comer vivo, ¿qué será para estos sujetos de saco y corbata?

Sin embargo, nada de esto es para espantarse. Años van, años vienen y el show es el mismo. ¿Ya ven por qué es urgente pagar impuestos? No vaya a ser que estos pobrecitos se queden sin cena navideña, aguinaldo, regalos y viajes.

Ahora entiendo perfectamente los anuncios donde nos quieren lavar el cerebro haciéndonos pensar que trabajan arduamente para combatir la pobreza. El pequeño detalle está en el guión de quien los escribe. La versión real se refiere a la fórmula para combatir SU pobreza… los demás (y a veces odio incluirme) que se jodan en el inframundo cotidiano.

martes, 9 de diciembre de 2008

La vida está de luto

Hay un sordo en la disquera escogiendo el repertorio
Un condón en la cartera condenado al envoltorio
Hay un simio en el congreso, hay un genio en bancarrota
Hay un violador confeso invitándote a una copa
Hay lagartos con zapatos y hay zapatos de lagarto
Hay amores inmediatos y otros que son peor que un parto
Otros que son peor que un parto

Hay un muro en la frontera zigzagueándose en el mapa
La patrol siempre a la espera como trampa para ratas
Hay un pinche paparazzo columpiándose en la rama
Una
monja con retraso y un amante con sotana
Hay mas chismes en la tele que canciones en la radio
Hay
noticias que no duelen y hay de idiotas un estadio
Hay de idiotas un estadio

Y todos viven aquí como si nada
Jugando siempre al faquir en desbandada
Tratando de ir y venir con el afán de cumplir
Lo que les dicta una ley de marionetas suicidas
Sumisos en estampida

Hay un príncipe heredero de coronas obsoletas
Hay un toro en el potrero exigiendo la coleta
Hay
velorio en el congreso por la muerte de un decreto
Una idea es un exceso como un bosque en el concreto
Yo conozco un abogado que es un buitre de corbata
Con un libro a su costado es la ley y está en barata
Es la ley y está en barata

Y todos viven aquí como si nada
Jugando siempre al faquir en desbandada
Tratando de ir y venir con el afán de cumplir
Lo que les dicta una ley de marionetas suicidas
Sumisos en estampida
Sumisos en estampida

La vida está de luto
El llanto está de moda
Se salva el que es astuto
Se joda el que se joda

Y todos viven aquí como si nada
Jugando siempre al faquir en desbandada
Tratando de ir y venir con el afán de cumplir
Lo que les dicta una ley de marionetas suicidas
Borregos en estampida
Como si nada
En desbandada

Ricardo Arjona

Mayo

Te escribo desde la trinchera del silencio, aquí donde el recuento de los daños pasa factura a punta de recuerdos, nostalgias y preguntas ...