lunes, 27 de octubre de 2008

Calavera corredora

Entre la bruma del Desierto de los Leones
Apareció un animoso trío de corredores
A su lado muy atenta la catrina
Cuidaba de su andar y les decía:
Ustedes son muy lentos
No me sirven para el maratón
Si siguen a ese paso
Me los llevaré para el panteón
¡Qué te pasa!, respondieron
Por hoy sólo entrenamos
Para echarnos la de Avón

Pues alcánzanos si puedes
Le dijeron a Doña Huesos
A ver si muy buena para esto de los retos
Ni aunque tomes anabólicos nos ganarás
Y verás cómo a los diez minutos
Por un Gatorade y un descanso implorarás

Entonces corre y corre empezaron la subida
Mientras ella de su cansancio se reía
Y al llegar a las cabañas
Ya tenía bien afilada la guadaña
¡Terminó el calentamiento!, dijo una de ellas
Ahora sí huesuda, amárrate las agujetas
Veremos si en verdad le ganas a este trío de atletas

Una hora más y ellos seguían enteros
Pero la pobre calaca ya sentía quebrar sus huesos
A estas alturas la parca se sentía intimidada
Y la niebla de la montaña le nublaba la mirada
No había aguantado ni la mitad del entrenamiento
Y su paso cada vez era más lento

Creo que de una vez me voy resignando
Porque con ustedes no tengo para cuándo
Ya veo que sí son verdaderamente unos atletas
Mejor vamos a los puestos e invítenme unas quecas

No aguantas nada, le dijeron
Has de correr la subidita de CU
Verás cómo a estos asuntos renuncias tú
Así que por nosotros ni te preocupes
Y si quieres otras carreritas
Ya sabemos quién es la lenta
Pues cuando tú apenas arrancas
Nosotros te estaremos esperando ya en la meta

miércoles, 22 de octubre de 2008

Un año con tu recuerdo... y te extraño

Love - devotion
Feeling - emotion
Don't be afraid to be weak
Don't be too proud to be strong
Just look into your heart my friend
That will be the return to yourself
The return to innocence

If you want, then start to laugh
If you must, then start to cry
Be yourself don't hide
Just believe in destiny

Don't care what people say
Just follow your own way
Don't give up and use the chance
To return to innocence

That's not the beginning of the end
That's the return to yourself
The return to innocence

"Return to innocence", Enigma

martes, 21 de octubre de 2008

Cómo hacer

Dime cómo debo hacer
Para que la luz permanezca unida
A mi corazón y a mi centro
Para que pueda volver a soñarte
Cada noche sin dormir

Dime cómo debo sentir el sol
Si lo que me quema son tus caricias
Cómo es el aire que respiro
Si me pierdo en tu aroma

Dime cómo debe de ser la luna
Cuando miro a través de tus ojos
Para que empiece a correr tras de ti
Nuevamente en cada amanecer

Alma Delia Sánchez Fonseca

miércoles, 15 de octubre de 2008

Educación al estilo Hummer

Tanto alboroto por unas camionetas. ¿Acaso no se dan cuenta que es para transportar a los maestros a zonas de difícil acceso en las lejanas serranías? ¿Por qué dudar de los argumentos de la vitalicia maestra cuando dice que no son regalos, sino parte de una rifa para mejorar la educación en México? Si sólo se gastaron 22 millones de pesos, porque las susodichas Hummer son versión austera, ni blindaje tienen, ¿cuál de lujo? No exageren.

Pues así se las gastan algunos personajes de la farándula política en México, donde todo pasa y nada sucede. Lo que es de llamar la atención es el toque de cinismo con que se hace lo que antes se procuraba tener más escondidito. Ya no sé si llorar o reír. Desde luego es un insulto ser testigo de tales detallazos mientras otros rubros sociales se caen a pedazos, si no es que ya están por los suelos.

Pero no menos se puede esperar de algunos servidores públicos que, con tal de mantener fieles a sus allegados, son capaces hasta de decir lo que no dijeron, total, los medios de comunicación siempre tienen la culpa. Ajá, cómo no, ¿y nosotros nos chupamos el dedo? Eso de andar de espléndida para luego cambiar la versión de que “son para una rifa” que se lo crean en su pueblo (aunque incluso en las provincias más recónditas ya no son tan inocentes) ¿Acaso es absolutamente necesario transportarse en camionetas Hummer? ¿No valdría más apoyar a niños que deben caminar varios kilómetros para ir a la escuela en zonas marginadas?

Curiosamente quien se da esos lujos es la jefa de jefas en el ámbito de la educación nacional donde, dicho sea de paso, predomina un nivel paupérrimo y el inframundo nos queda muy grande. ¡Bravo maestra, usted sí sabe predicar con el ejemplo! Me pregunto si algún día las futuras generaciones conocerán a través de los libros de texto su admirable labor social entregada a los mexicanos.

No nos alarmemos pues. Mejor fumemos un buen habano mezclado con hierbas exóticas e imaginemos un México donde las plazas laborales se ganan y no se venden; un país en el que la educación se codea con la de primer mundo porque sus líderes son capaces de rifársela antes que ser fieles como perritos falderos y doblar las manos ante una “limosna material bien merecida”.

Respecto al asunto, hoy leí algunos foros en distintas páginas web, y la gente concordaba en que el “caso Hummer” es sólo un eslabón más de la corrupción que en México anda muy de moda. Y me uno a la voz de muchos más para denunciar lo patético que es ver a millones necesitados mientras a un puñado de sujetos —que dicen llamarse servidores públicos— se les desbordan los billetes de los bolsillos y hacen gala de ellos de maneras vergonzosas. Me imagino que han de ser sus ahorros de años de trabajo... cómo no.

Por cierto, y a propósito de tanto teatro social aberrante donde participan actores y actrices de muy extraña estirpe, una opinión en particular llamó mi atención. Era una persona que, estacionada en el hartazgo a causa de los detalles negativos que se viven actualmente en el país, reflexionaba acerca de fechas históricas sucedidas cada 100 años, donde las revueltas han promovido un cambio social radical: 1810, independencia de México; 1910, revolución mexicana; ¿2010? Faltan menos de dos años, y como está la situación...

viernes, 10 de octubre de 2008

A michas

“El divorcio es una pérdida de la virginidad mental”, leí en una ocasión. Y a pesar de que nunca he llegado a esa instancia con alguna pareja, supongo que tener un acuerdo en medio del desacuerdo debe resultar un tanto complicado: repartición de bienes materiales, patria protestad, pensiones alimentarias y visitas a juzgados donde le ves la cara por obligación a quien antes se la veías por puro gusto.

Al respecto, hoy encontré una nota que me sorprendió gratamente. La moraleja de esa historia es que sí se puede llegar a buenos términos en esos asuntos. Sucedió allá por los rumbos de Camboya, donde una pareja permaneció unida durante 18 años, pero finalmente se dieron cuenta que vivir bajo el mismo techo era más tortura que placer. Así fue como decidieron terminar su relación mediante el divorcio y empezó el final del cuento de hadas golpeado por la realidad.

Cobijados por una casa de madera durante un buen rato de su vida, Moeun Sarim y su hoy ex esposa Vat Navy se dijeron adiós luego de casi dos décadas de compartir miradas cómplices y besos inundados de ternura*. Pero les llegó un qué sé yo en esos andares y faltaron a su promesa del amor eterno. Total, que el señor, dentro de todo el asuntito, fue compartido y pensó en su mujer aún después de acabada la relación.

Ignoro si se fueron “a michas” con los muebles o si se pelearon por ver quien se quedaba con la televisión o el DVD, pero lo que sí fue seguro es que la casa se la repartieron a medias… literalmente. Bastó un serrucho para solucionar el conflicto y el hogar no fue más tema de conflicto.

¿Coraje, despecho o simplemente ganas de fastidiar al prójimo (o prójima)? Ya me imagino la escena: “Por decreto legal, al señor Sarim le corresponde el baño, una recámara y la sala, y a la señora Navy, una habitación, el otro baño y la cocina... ¡a cortar se ha dicho!"

Repito, jamás he vivido una separación de tal magnitud, pero si así fuera, ¿no se supone que sería para no ver más a tu ex pareja? Si 18 años no fueron suficientes para aguantarse, ¿qué necesidad hay de vivir como vecinos? ¿Y si un día alguno de los dos decide mudarse, el letrero dirá: “Se vende media casa” o “A mitad de precio”? Por si alguien dudaba que por amor hacemos tonterías, pues también por desamor se hacen otras tantas.

Ahora entiendo porqué se responsabiliza a la pareja de ser la “media naranja”. En ese sentido no quisiera escuchar decir a alguien: “Eres la mitad de mi corazón”, capaz que a la hora del divorcio se lo toman muy en serio y la situación acaba en un asunto snuff. ¿Y qué tal si tienen solamente un hijo?... Mejor ya no le sigo, esto de las mitades me está afectando un poco.

* Elementos cursis que el autor de este blog añadió para matizar un poco el tema aquí expuesto.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

¡Vivan los héroes que nos dieron... ¿libertad?

La noche del 15 de septiembre de este año fue para mí una más. No me puse tremenda guarapeta con el tequila, tampoco escuché al mariachi hasta las tres de la mañana para luego archivarlo el resto del año, y mucho menos desempolvé el sombrerote con el objetivo de portarlo en mi cabeza con su típica leyenda: “Viva México cab…”. Y no es que el sentimiento patriótico se haya esfumado de mi persona, pero después de escuchar el grito desde Palacio Nacional, creí que aquellos personajes a quienes responsabilizamos de darnos patria y libertad sin duda regresarían a sus tumbas ante la situación prevaleciente en el país.

¿Libertad? ¿Qué es eso? La palabra no existe más luego que en Morelia un festejo público familiar se tiñó de rojo y, lo peor del caso, tomando como pretexto a la sociedad civil. Qué bajo hemos caído. El caos ya nos está ganando la partida y el paquete resulta bastante grande para las autoridades. Lástima que en un país como México el escenario se torne así.

Comienzo a perder las esperanzas y creo que este mal nos come día con día. Miles marchan vestidos de blanco, cientos encienden veladoras con la fe puesta ante todo, otros más se llenan la boca de discursos y varios claman por sus familiares secuestrados… ¿y dónde están las respuestas? ¿Esa es la libertad tan vitoreada un 15 de septiembre?

Todavía hace un par de años pensaba que la situación del país podía mejorar, al menos en lo mínimo necesario para no ver manchadas de sangre las páginas de los diarios y evitar que mis primos, menores de edad, se sentaran a comer en la mesa acompañados de los noticiarios con sus ejecuciones del día.

Antes era optimista, hoy seré realista. Estoy convencido que las autoridades son sólo un títere más en esta puesta en escena bastante grotesca y fuera de control, así que confiaré más en la gente de buena voluntad que en aquellos que echan su mejor verbo ante las cámaras sin saber siquiera por dónde comenzar a accionar.

Ejemplos en los cuales la sociedad civil es un mero y vulgar argumento para acabar con vidas inocentes tenemos de sobra: en España los atentados con coches-bomba suelen dar la nota roja de vez en cuando; las Torres Gemelas en Estados Unidos sucumbieron en manos de intereses ajenos a los ciudadanos; y hoy, en México, parece que alguien se está contagiando de semejante epidemia y desea hacer sus pininos terroristas con un par de granadas arrojadas en una plaza cívica (paradójicamente ubicada a tres cuadras de la casa natal de José María Morelos). Triste realidad. Si eso es el primer mundo, renuncio a él.

Entonces, ¿que vivan los héroes que nos dieron patria y libertad? Mejor no, porque seguramente más de uno se volvería a morir al ver que México no es ni siquiera un mínimo porcentaje de lo que ellos tenían planeado. Un país dividido por colores partidistas e intereses personales nos ha dejado esto como consecuencia, y ahora, como siempre, a buscar criminales en vez de evitar su formación.

¿Hasta cuándo?

martes, 9 de septiembre de 2008

Sospechosismo olímpico

Más de una vez he pensado que el peor enemigo de un mexicano es otro mexicano, y hoy, lamentablemente, creo haber confirmado mi teoría: luego de que el taekwondoín Guillermo Pérez acabó con la anemia dorada que México padecía en el medallero olímpico, ahora el presidente de ese deporte en territorio tricolor declaró que se invirtió un millón de pesos para “convencer” a los jueces de hacerlo subir a lo más alto del podium.

¿Envidia o coraje? La verdad me resulta de lo más bajo acusar a alguien de esa manera cuando fuimos testigos de cómo el muchacho se partía el alma a base de aguantar golpes y patadas para darle un mínimo gusto a sus paisanos muy lejos de su tierra natal, para que otro, desde su escritorio y cruzado de brazos, invente tales afirmaciones. Seguramente el señor ya conoce los terrenos corruptos de su medio y cree que todos son de la misma especie, desafortunadamente para su causa no es así. ¿Se sabrá el programa de entrenamientos para llegar a ese nivel? ¿Conocerá la rutina de un deportista olímpico y los sacrificios que se hacen para poner los pies en esos territorios? A mí se me hace que no.

Pero claro, algunos de pantalón largo, camisa y corbata ven que alguien sobresale en el deporte y ya quieren acaparar la atención y sacar de la chistera pretextos para hacer quedar mal, justamente, con quien ahora deberían quedar mejor.

En fin, a algunos no les toca —y nunca debería tocarles— ni un gramo de polvo de esa medalla que con justicia se colgó Guillermo. Además yo no me le ponía al brinco porque no vaya a pasar lo del cubano que repartió candela por una decisión errónea de los jueces, según él.

Y ya que andamos con esto de las “mordidas” y los millones de pesos, ¿no sería mejor aplicarlo con la selección de futbol? Si es el deporte que más dinero deja en México, un chequecito firmado con varios ceros entregado por debajo del agua a los árbitros no estaría mal para verlos “ganar” por lo menos una Copa América, total, para los federativos sería un pellizquito económico en ese rubro.

¿Verdad que en ocasiones no es muy agradable soltarle la correa a la lengua? Insisto, el anti-doping debería ir más allá de los terrenos deportivos, ahí seguramente encuentran más tela de donde cortar.

Mayo

Te escribo desde la trinchera del silencio, aquí donde el recuento de los daños pasa factura a punta de recuerdos, nostalgias y preguntas ...