martes, 4 de enero de 2022
viernes, 24 de diciembre de 2021
El tour del contagio 2.0
¡Bienvenidos al bailongo navideño! Una experiencia más para la gente valemadrista que sobrevivió a la primera temporada de este tour, aquella donde una pirámide acartonada reunió a cientos de almas que arriesgaron su vida en nombre del populismo que los mantiene embobados pero felices, aseguran ellos.
¡A la chingada los cuidados! Aquí Ómicron, Delta y sus comadres se dan un quién vive con Pfizer, Aztra y sus camaradas. Olvídense del invierno y la pandemia; hagan de cuenta que nada de eso existe y lo de hoy es entrarle a la verbena, al zapateado y al rezo para que la contagiadera no se propague más.
En la pista número 1, el mambo; en la 2, el tango y en la 3, la tumba: ustedes eligen para cuál sacar boleto. Pásenle que es gratis, agarren a su pareja que pa' luego es tarde, nomás luego no se quejen de que el bicho se apoderó de ustedes.
En la temporada 1 fue el tlatoani mayor quien lanzó la invitación al Mictlán y ahora es su fiel seguidora que anda haciendo méritos para la silla grande en un par de años la que invita al Zócalo. Así andamos, pues, con la responsabilidad de unos y otros; con la mesura en el olvido, la precaución en la lejanía y el virus con un festín en sus manos.
Ni el California Dancing Club en sus mejores tiempos reunió a tanta gente. Hoy, al "Califas" seguramente le corroe la envidia ante tal convocatoria de bailadores extasiados de luces y parafernalia, pues ya quisiera tenerlos en su pista al ritmo de uno, dos, vuelta.
Y ya no le sigo o me tildarán de aguafiestas, pero la neta yo sí quiero llegar a cargar a los peregrinos este año y muchos más. Además, dicho sea de paso, yo ni bailo, soy el ahuehuete personificado, un tronco digno de trofeo. Punto a mi favor por esta ocasión para evitar las ganas de ir a tirar la polilla.
Así las cosas, por hoy me despido con un saludo-ludo-ludo para toda la raza que disfruta andar ahí sacando sus mejores pasos. Que la vacuna y sus deidades los protejan. ¡Nos vemos en el próximo tour, amigos!
sábado, 14 de agosto de 2021
El tour del contagio
Bienvenidos
al tour del contagio, un evento exclusivo para gente valemadrista
carente de empatía y sentido común. Como podrán observar, el escenario
ya se encuentra listo para este show único en el mundo y ustedes son
afortunados, créanme, pues vivirán una experiencia de vida (o muerte)
que no se da en ningún otro lugar del planeta. Siéntanse cómodos,
preparen sus cámaras y a disfrutar. ¡Comencemos!
Al frente podrán
observar una pirámide que representa un gasto inútil en tiempos de
pandemia, pero no importa, lo de hoy es el espectáculo y gracias a
ustedes este circo se mantiene vivo. ¿No se sienten orgullosos de eso?
También representa un pasaje histórico, según cuentan, pero sólo es el
pretexto para proyectar esta parafernalia.
Y aquí hago un pequeño
paréntesis para una aclaración: si ustedes vinieron porque querían
conocer a Apocalypto, lamento decepcionarlos, pero hoy no asistirá. Es
que le tocó guardia en su pirámide, además él sí se está cuidando y
prefiere no andar en grupos para evitar contagiarse.
Dicho lo
anterior, retomo la explicación de nuestro tour. Les decía que podrán
admirar luces, colores y se sorprenderán a lo largo de 15 minutos,
tiempo suficiente para contagiarse entre la multitud. Hay que
arriesgarse, como les dijo su amado tlatoani. Háganle caso, debemos
salir, abracémonos, vengan en metro y propaguen el virus. Exijamos
disculpas por la conquista, que se haga sentir ese clamor nacional...
mientras él descansa en su palacio y se ríe de ustedes ahí a unos
cuantos pasos. ¡Pero arriba ese ánimo!
Además, como
agradecimiento por su preferencia, les tenemos una gran sorpresa: podrán
visitar el Mictlán ustedes mismos. Nada más guarden su boleto sellado,
porque Mictlantecuhtli se los pedirá en la entrada. Ahí podrán convivir
con muchos de los aquí presentes y como coctel de bienvenida les darán
una muestra gratis de pulque, conocido antiguamente como "octli", la
bebida de los dioses. ¿Qué les parece?
Y ya para finalizar este
emocionante recorrido, de su lado izquierdo verán la catedral, el
símbolo católico por excelencia. Para que no anden refunfuñando de sus
orígenes y lo que son actualmente, ¿porque cuántos de aquí ejercen esta
religión? Ahí pueden pasar a pedir por sus almas si el bicho los ataca y
no encuentran remedio. Si traen sus estampas "detente", el efecto es
mejor, está comprobadísimo por la autoridad suprema que siempre ha
tomado en serio la pandemia.
Pues bien, por mi parte es todo y
espero que hayan disfrutado este recorrido por la historia y el
contagio. Después de su visita se les recomienda hacerse una prueba y
aguantarse si dan positivo, pero sobre todo, vacunarse contra el virus y
contra la ignorancia.
Si mi explicación fue de su agrado y
consideran una propina para este su servidor, se los agradeceré de
corazón. Pero les paso mi número de cuenta para depósito o
transferencia, porque todavía no se me da eso de andar en multitudes.
¡Nos vemos en el próximo tour, amigos!
domingo, 14 de febrero de 2021
San Valentín para dummies
jueves, 31 de diciembre de 2020
El nuevo despertar
A veces
repasamos la historia y damos cuenta de episodios lejanos que son memoria de
acontecimientos funestos y desde aquí, instalados en la lejanía, sencillamente
damos vuelta a la página.
Hoy es
diferente, pues resulta que nosotros somos parte de este capítulo llamado 2020
recordado a partir de ya por quienes estamos inmersos en la supervivencia de su
agonía. El golpe de timón aconteció entre sus manos y marcó la pauta de un
aprendizaje a punta de tragedia, pero también de sucesos que nos mantienen a
flote.
Cambiamos
las risas por las cifras, los planes por la incertidumbre, la rutina por el
miedo y la libertad por las alertas. Pero seguimos, a pesar de los pesares y la
marcha que a veces no muestra rumbo alguno. Tenemos a nuestros cercanos, aquí
en casa o allá a la distancia; también a los que habitan en la memoria y
acudimos para salvaguardarnos desde cualquier plegaria.
Al
escribir estas líneas soy afortunado, como tú que también puedes leerlas.
Agradezcamos, valoremos, entreguemos una lágrima en silencio y continuemos.
Este ciclo fue extraordinario, inusual y cualquier adjetivo le quedaría corto;
habrá que clausurarlo con el rigor del aprendizaje que nadie esperaba, pero nos
llegó de golpe.
Que cada
amanecer cobre nueva vida en nosotros y las ilusiones se mantengan vigentes.
Los abrazos llegarán, así como el momento de sabernos libres nuevamente. Desde
aquí van los buenos deseos, aquellos que cada fecha como esta se renuevan, pero
hoy más que nunca necesitamos que trasciendan en realidad.
Encontraremos luz al final del túnel y ahí estará 2021.
sábado, 7 de noviembre de 2020
40
Fue un viernes a esta hora, según me cuentan. Sur de la ciudad, donde la historia comenzó y sigue vigente hasta hoy día. Alejandro, oficialmente puesto en nombre y quien hoy expresa con letras este andar, agradece al calendario, a la vida y a las personas queridas la compañía en lo físico o desde el recuerdo este 7 de noviembre.
Un recuento resultaría poco menos que imposible, pero valgan estas líneas para encontrar y compartir un poco de ánimo que ha sido minimizado estos tiempos donde las calamidades están a la orden del día. Hoy no, así lo decidí. Hoy la pausa es para abrazar desde la memoria a quienes el camino ha puesto más adelante y para sabernos cerca a pesar de las distancias los que seguimos aquí.
Hoy dediqué unos minutos para encontrarme con quien fui: aquel niño que siempre estuvo en deuda con las habilidades futboleras pero igual disfrutaba correr tras una pelota; el que jugaba libre en la calle y recorrió el catálogo de disfraces para cumplir en los festivales escolares; el mismo del raspón en la rodilla, de las caídas en bicicleta y los festejos infantiles siempre tan anhelados.
Tengo mucho que recordar y si me dieran a elegir otra vida, volvería a tomar la que tengo ahora, con el archivo de defectos y cualidades que traigo, los sinsabores y desamores, las alegrías y hasta los miedos. Pero sobre todo, rescato los momentos con las personas queridas, mi colección de amaneceres, el café y la música; las letras, las fotografías y los lugares del alma; las ideas espontáneas y aquella lesión que, sin planearla, de reboté me envió al mundo de los kilómetros a pie y en bicicleta que hoy disfruto sobremanera.
He sobrevivido a la transición tecnológica, a terremotos, crisis y ahora tratando de esquivar una pandemia. El mundo está algo loco, sí, pero he aprendido a vivir en una practicidad que hasta hace unos años me era imposible, a dejar ir, a cerrar puertas para poder abrir otras, a aligerar cargas y desatarme de culpas. Hoy no, así lo decidí y ojalá que la intención se multiplique.
Gracias a quienes me expresan felicitación en llamada o mensaje, aquí o en otros rumbos electrónicos. Sepan que lo aprecio y que hoy brindar también es por ustedes. Llegará el tiempo del abrazo pendiente y será mejor, renovado, fortalecido. Ayer fue un buen día, pero mañana debe ser mejor. Que haya Alex para rato, para mí, para ustedes.
Piso 4, bienvenido.
Mayo
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